El Concejal de Seguridad Ciudadana de Santa Cruz de Tenerife, Hilario Rodríguez, en una tertulia radiofónica en el marco del PGO de la ciudad y las manifestaciones contrarias al mismo, según he podido leer en algunos periódicos, manifestó que le daría un tonicazo (pedrada) a uno de los manifestantes por el hecho de ser "godo". Antes los reproches y reprobación que recibió posteriormente por ello, sin desdecirse, manifestó que lo había dicho en sentido figurado. Hace unos días el nuevo obispo de San Sebastián, hacía una muy odiosa comparación entre la desgracia que padecen las gentes de Haití y el déficit espiritual, según él, de la sociedad española. Este recurrió al sentido "teológico" de sus palabras, que fueron manipuladas o tergiversadas.
De vez en cuando, personajes con responsabilidades políticas o públicas se ponen en evidencia por su escasa o nula capacidad para medir sus palabras, especialmente las expresadas oralmente. Aunque también es verdad que, teniéndola, no muestran ninguna voluntad en hacerlo y por el contrario son bastante conscientes de lo que dicen, a quien y donde, y por supuesto, de la repercusión que esperan obtener o conseguir. Siempre tienen preparada una salida por si son pillados al tirar la piedra. Nunca asumen la responsabilidad ni se arrepienten de lo dicho. Invariablemente, con enorme cinismo, se manifiestan víctimas de malas interpretaciones, de tergiversaciones mal intencionadas, de exageraciones estúpidas...porque nadie entendió que hablaban en sentido metafórico, figurado, teológico o simplemente pretendían hacer una "gracia" incomprensiblemente no valorada, dado el poco sentido del humor de quienes les censuran.
¡¡¡Ufff!!! Ya estoy algo más que harto.